El proyecto consiste en la reforma de un local en planta baja de 58 m² con patio exterior de 27m2, situado en el barrio de Gràcia de Barcelona. La intervención principal se centra en transformar el local en una vivienda, incorporando el baño y la zona de lavadero en su interior.
Con el objetivo de conservar el carácter industrial original, se han restaurado las vigas existentes y las paredes de ladrillo visto. Además, se han diseñado puertas correderas con guías de hierro vistas para aportar privacidad a los dos dormitorios.
La cocina, diseñada a medida por un carpintero y completamente abierta al comedor, se convierte en el núcleo de la vivienda, articulando la comunicación con el resto de los espacios.
En cuanto a los materiales, se ha mantenido el parquet original en buen estado y se han renovado los pavimentos y revestimientos en las zonas húmedas.
Dado que se trata de una planta baja con menor entrada de luz natural, la iluminación técnica adquiere un papel protagonista. Se han instalado carriles con focos sobre las vigas para potenciar la luminosidad y aportar una sensación de calidez y naturalidad en todos los ambientes.
En este proyecto, el cliente nos encargó el home staging con el objetivo de revalorizar la vivienda. Se ha apostado por un estilo neutro y una iluminación cuidada.